¿Tienes una habitación bien calentita por efecto de algún radiador, estufa o chimenea, y la habitación contigua, más pequeña, se queda fría porque no le llega el calor? Esto tiene remedio y no es más que un ventilador.
El ventilador se monta en la puerta que separa las estancias y se encarga de mover el aire caliente que asciende, de una habitación a otra, igualando la temperatura en ambas habitaciones.
Pero no solo sirve para el calor, también se puede usar para despejar un poco una habitación de “ambiente cargado”, si usas un purificador de aire, también sirve para mover ese aire ya purificado a la habitación contigua. En definitiva, sirve para mover aire de una habitación a otra, sea el tipo de aire que sea.

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